..narrador que no parpadea, que posa impávido cada párrafo, apuntando adelante. Tiene una mirada desencantada ante el mundo: las cosas más absurdas, extravagantes y por ende sorprendentes, no le producen sorpresa, pues de una oscura manera todo, la cultura humana, la naturaleza, incluso lo mínimo, es igual de absurdo y extravagante. En este sentido es...
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domingo, 16 de octubre de 2011
domingo, 31 de octubre de 2010
sábado, 24 de julio de 2010
La Hora de la Teta en Sailor's Grave
«-¿Aquién ha enganchado? -preguntó Profane (...)
-A Beatrice -dijo Beatrice.
La señora Buffo, propietaria del Sailor's Grave ("la tumba del marinero"), también llamada Beatrice, tenía la teoría de que, lo mismo que los niños pequeños llamaban mamá a todas las mujeres, los marineros, a su manera tan indefensos como los niños, debía llamar Beatrice a todas las camareras. Para poner en práctica de un modo más perfecto esta política maternal, había instalado para los clientes grifos de cerveza hechos de gomaespuma, a los que dio la forma de grandes pechos femeninos. En las noches de paga, de las ocho a las nueve, tenía lugar algo que la señora Buffo llamaba La Hora de la Teta. La abría oficialmente saliendo de la trastienda vestida con un kimono con dragones bordados que le diera uno de sus admiradores de la VII Flota, se llevaba a los labios un pito de contramaestre de oro y tocaba a fajina. A esta señal todos los presentes ponían proa hacia los grifos y, si tenían suerte de llegar hasta uno de ellos, podían echar un chupito de cerveza. Eran siete los grifos, y solía haber un promedio de 250 marineros a la hora de esta diversión.»
(pág. 13)
"V.", de Thomas Pynchon.
Ed. Tusquets, 1987, Barcelona. 552 pp.
Traducción de Carlos Martín Ramírez.
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viernes, 17 de octubre de 2008
-Tranquila, no pasa nada...
-Tranquila, no pasa nada -dijo-. No llore, por favor. Vamos al sofá. Van a dar el telediario enseguida. Lo practicaremos ahí.
-¿Lo practicaremos? -preguntó Edipa-. ¿Qué practicaremos?
-El comercio carnal -contestó Nefastis. -Puede que esta noche digan algo sobre China. Me gusta joder mientras hablan de Vietnam, pero lo mejor de todo es cuando hablan de China. Me pongo a pensar en los montones de chinos que hay. Tan fértiles. Vida por doquier. Así es más erótico, verdad?
-¿Lo practicaremos? -preguntó Edipa-. ¿Qué practicaremos?
-El comercio carnal -contestó Nefastis. -Puede que esta noche digan algo sobre China. Me gusta joder mientras hablan de Vietnam, pero lo mejor de todo es cuando hablan de China. Me pongo a pensar en los montones de chinos que hay. Tan fértiles. Vida por doquier. Así es más erótico, verdad?
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