A. Lo sé perfectamente. Hay algo que buscamos todos cuando somos jóvenes. Z. ¿Qué, si puede saberse? A. Los enredos, la aventura, las privaciones, las preocupaciones, el desengaño, la duda, el dolor, el peligro y la muerte. Z. Yo no, gracias. Lo único que quiero es un marido y las consecuencias usuales. A. Es lo mismo. El matrimonio es la forma pueblerina de todas esas aventuras.