Del lado dama, es preciso que el ser amado hable. Ella solo puede consentir a la sexualidad después de una preparación que consiste escencialmente el ser envuelta en palabras, después de lo cual el sujeto conciente. Hay ahí toda una disimetría que hace a lo cómico de las dificultades del amor...»
Eric Laurent, "Los objetos de la pasión"
Editorial Tres Haches.
Trad. Marcela Antelo. pp. 129
Editorial Tres Haches.
Trad. Marcela Antelo. pp. 129