sábado, 12 de septiembre de 2009

Ocio, de Fabián Casas




“Ocio. Seguido de Veteranos del Pánico”,
De Fabián Casas. Santiago Arcos Editor, Buenos Aires, 2006.

En este libro se reúnen dos cuentos.

Ocio
El primero es el monólogo de un adolescente de Boedo (barrio de Buenos Aires), que escucha rock, escribe poesía, y un día se pone a vender drogas con un amigo para ganar plata. Las calles de la populosa Buenos Aires aquí, son calles vacías. Lo que se dice: no hay un alma. Y las pocas almas que se ven, están adoloridas por vivir y todo eso. Muy triste el ambiente. Gris.
El narrador, Andrés, tiene este amigo con el que vende drogas y se droga. Antes, se reúnen en un bar para hablar de poesía y proyectar una revista. Y más antes, Andrés escucha Abbey Road solo en su habitación. Y más antes aún, desayuna con el padre viudo y el hermano en silencio. Y más o menos al principio, Andrés está aburrido mirando el techo, o bien durmiendo. Y cuando despierta, escucha Abbey Road, desayuna con la familia, va al bar, etc. Hasta que un día encuentra en una librería de usados el “Viaje al fin de la noche”, de Céline. Y como cuenta Bukowski que hizo, lo lee de un tirón, con solo un breve intermezzo de dormidera.
Y ahí es que hace todo eso de vender droga con el amigo, especie de Robinson celiniano. “El viaje…” de Céline es como el espejo en el que se refleja la vida de Andrés, aunque el chico no hace nada ni piensa lo que piensa Bardamú. Digamos que Andrés es una caricatura de Bardamú, sin nada de ímpetu y acosado por el aburrimiento y la tristeza.
Y, entonces, como decíamos, Andrés y el amigo venden drogas, se drogan, hay una tía, y pasa un poco de esto y lo otro, y también un poco de aquello. Siempre un poco. En dosis minúsculas. Andrés tiene incluso paranoia de drogón y dealer, pero en dosis pequeñas. Podría decirse que es un relato comedido, de prosa comedida.
El amigo de Andrés termina muy drogado y muere, como pasa a veces con los drogadictos, según la tv. Y luego a Andrés le da hepatitis. Y luego se cura y se pone a escuchar Abbey Road. Y ya está.

Interludio
El chico que me prestó el libro me dijo: “Es un libro cortito, apenas pasa cien páginas, lo leés en un ratito”.
Esto me hizo sospechar. ¿Qué quiere decir el libro tiene 100 páginas, o 200 páginas? ¿Puede uno fiarse así, a simple vista y por peso, de la extensión de un libro?
En todo caso hay que ser cauteloso. Si nos preguntan, por ejemplo, cuántas páginas tiene tal libro, mejor responder: tiene tantas páginas a primera vista, después ya veremos. No podemos asegurar nada.
Esto es lo que se dice “la importancia del colchón preventivo en la literatura”.
De este cuento digamos que a primera vista tiene, con seguridad, 65 páginas. Después hay que ver.
Respecto al otro cuento, el chico que me lo prestó me dijo: “El segundo cuento es todavía más corto, lo leés de un tirón, media hora”.
Efectivamente, el relato tiene 30 páginas. A razón de 1 página por minuto, 30 páginas dan media hora. Inobjetable. Pero claro, ya sabemos que esta regla no puede aplicarse a todas las páginas de la literatura. Hay páginas de una semana, de un año, hasta de toda una vida, e incluso de dos o tres vidas. Generaciones para una página. Siglos, milenos. Etc. Y hay páginas para 10 segundos.
Pero en este relato es aplicable la regla de una página por minuto.

Veteranos del pánico
Primero hay que decir que tiene un título espectacular. En este cuento se habla de algunas vicisitudes de Fabián Casas. Son fragmentos sentimentales de su vida sentimental contados sentimentalmente. Hay, indudablemente, mucho sentimiento. Nos cuenta que, como todo el mundo, fue un chico, tuvo tías, un padre y una madre, hermano, amigos, etc. Y que estuvo muy deprimido y fue becado a Iowa. Hay una escena muy dulce en que una tía o prima le enseña la bombacha.
¿Y quiénes son los veteranos del pánico? Pues Casas y el conjunto de gente que se cruza en sus circunstancias.
Casas cuenta que el relato nació por consejo de su terapeuta, para que así pueda reencauzar su vida. De todo corazón, esperamos que haya dado resultado. La depresión es una cosa horrible, definitivamente.
Es cierto que puede ser todo una ficción y que el narrador ni siquiera se haya inspirado en su vida. El colchón de la literatura, etc.
En todo caso, esperamos que ya nadie esté deprimido.
¡Fuera la depresión!



+

16 comentarios:

Ojaral dijo...

Un día tenés que publicar tus reseñas, che. Uno no sabe si las ganas que le dan de leer el libro son justificadas, porque lo más probable es que se haya producido un espejismo, que el cosquilleo que siente uno se deba no al interés repentino por el libro reseñado sino por la reseña misma. En fin, que mis prejuicios con Casas como narrador están ahora en crisis. Una cosa más: leí El spleen de Boedo que, por lo que contás, parece ser un complemento de Los veteranos del pánico.
Registrá el concepto de Colchón preventivo en la literatura. Ya.
Saludos!

N. dijo...

buen... de ocio tal vez podriamos pensar que era la idea a transmitir del autor, que mierda hace un adolescente con tanto ocio, problematica actual si las hay!!Pero, segun creo, cuando uno se tiene que poner a pensar en que diablos quiso transmitir el autor cuando... todo esta realmente jodido!!parece que da ocio hasta pensar en que penso Casas.parece que de tanto road y viaje se quedo a medio camino este sujeto.
Yo tengo varios libros que tienen paginas de años, todavia sigue humberto eco escribiendo las ultimas 100 paginas de "el nombre de la rosa" para la que escribe, aunque hay una muy buena version de 120 min con imagenes y todo!!
y lo ultimo!!!! estos terapeutas que recomiendan escribir!!! la verdad que entre joyce y lacan nose si le han hecho un bien a la literatura, ahora cualquiera nos cuenta sus vivencias edipicas como n gran hallazgo!!!! quien acaso no le ha visto la bombacha a una tia o prima o el pitulin a un vecinito?? mierda! tanto escandalo por eso??? tiene suerte de tener traumas tan graves!!!! hace sentir a la casi totalidad de los argentinos como estupidos que nos preocupamos por cosas tan banales como la miseria y llegar a fin de mes!!!! mejor que cambie de analista!!! o se mude de barrio!
ah!!! YA ESTA! al mejor estilo prodan, bien ahi
beso sumesco

Leox dijo...

Comparto varios puntos con "que escucha rock, escribe poesía, y un día se pone a vender drogas con un amigo para ganar plata. "
en mi caso seria :"que escucha rock, lee narrativa, y un día se pone a fumar drogas con un amigo".
Siempre es bueno leer un poco de narratica indie , sobre todo en tiempo de multinacionales.
Ahora la pregunta es ¿ existe la literatura indie?

mario skan dijo...

Siempre pensé que Casas es más pulenta que Bizzio o Terranova y Palito Ortega. De Casas leí algo de la web y me parece más versátil que los arriba nombrados. Si leo el primer cuento que reseñas me parece que no sé con qué opinión quedarme luego de leer tu reseña. por lo pronto me dió ganas de escuchar abey road y no tengo idea donde dejé los auriculares ( algo de ese disco me deja helado)
tus conceptos sobre literatura están muy buenos.
Casas por Ever, imperdible.

saludos

N. dijo...

hermosa foto

giselle dijo...

jajaja acidísimo! me gustó bastante evero, un saludo.

kurubeta dijo...

De casas me gusta su yiyi, pero no los amigos kon kienes se saka foto, por ejemplo, cozarinski, kien no me agrada cuando kiere mantener en el anonimato a la "Cocaína" de Pitigrilli, etc.
De Casas, dicen, sus ensayos, y algunos poemas,saludos!

Francisco dijo...

Hola, qué tal, mi nombre es Francisco. Muchas felicidades por tu blog.
Yo también tengo un blog parecido en el que hago reseñas sobre libros, cine y música. El blog está escrit en español, árabe, inglés y francés (todavía no hay nada en francés, pero pronto postearé algo) en función del idioma en el que esté el texto/música/cine que esté reseñando . Se llama "Las Flores del Marinero" y la dirección es http://lasfloresdelmarinero.blogspot.com Bastante predecible....
Ojalá lo puedas visitar.
Saludos

Andromeda dijo...

No conocía al autor, a ver si encuentro algo por aquí o en la web (me llaman la atención, sobre todo, los tintes autobiográficos del segundo relato).
Estupenda reflexión sobre las páginas leídas por minuto, yo a veces me quedo horas en la misma página...

¡Un saludo!

Anónimo dijo...

quizá la descripción que hacés del libro de Casas hable d ela grandeza del libro ¿no? parece que es fácil escribirlo pero eso es engañoso. recomiendo Los lemmings del mismo autor, una obra maestra.

marichuy dijo...

Ever

A mí me pasa algo de lo que menciona Ojaral: cuando reseñas un libro, las más de las veces me dan ganas de leerlo. Y mucho de ese entusiasmo se debe a lo que tú has escrito (igual me sucede cuando leo una gran reseña fílmica: cuando llego a ver el film, resulta que casi siempre quedo decepcionada).

Saludos

Strika dijo...

Hola, Ever:

Bueno, como todos, repetiré que tus reseñas son divertidísimas.

Por otro lado, concuerdo plenamente contigo en lo del número de páginas. No es el número ni la cantidad lo que cuenta, sino la densidad.

Un abrazo

Mafalda dijo...

...

Hola, hola...

Jajajá, buena reseña.
Vi el título y sin leerte aún decidi que lo leeré, digo, para estar al tono con el nombre.
Tienes un humor ácido muy adecuado Ever.
Gracias por compartir.

Saludetes.

Mafalda

e. r. dijo...

Hola, Ojaral!
Pues ya está publicado, pues!
Gracias por pasar y los piropos.
Saludos

HOla, N
más que road, lo que hay es como quietud, personaje exaltado en su estauidad... Y sí hay mucho de eso de biografías, toda una moda, incluso premiaron algo así en una editorial hace poco. Es sorprendente cómo es interesante la vida de algunos! Al menos para los autobiografiados...
Saludos

HOla, Mariano
Pues es mucho más pulenta, toda la vida. Vale la pena.
Saludos

Hla, Andrómeda!
http://fabianteperdona.blogspot.com/
Saludos

Hola, Anónimo
A mí me encantó un cuento que parece que es de los Lemmings. Estoy completamente de acuerdo con lo que decís.
Saludos

Hola, Marichuy!
Entonces hago algo así como lo que hacen todos los reseñistas de diarios, no?
Ojalá que no.
Saludos

Hola, Strika!
La densidad es una cosa de que se huye todo el tiempo, en esta época de modernidad líquida no aspiramos más que a la superfluidad, como diría bauman.
Saludos

Hola, Mafalda!
Mirá que puede ser simple acidez.
Saludos

Beso

Richard dijo...

¡Hola Señor Ever! ¿Cómo andás? Ese interludio tuyo es tan genial que me pareció ser un párrafo a la altura de Jakob von Gunten o algo. Gracias por hacerme reír, y gracias por introducirme a un nuevo autor bonaerense también. Que tengas un buen fin de semana. ¡Saludos!

e. r. dijo...

Hola, Richard!
Von gunten está más con ud!
Saludos