martes, 5 de mayo de 2009

una fábula de svevo

"Un hombre generoso, regularmente, durante largos años, había dado pan todos los días a los pajarillos, y vivía seguro de que el ánimo de los mismos estaba lleno de agradecimiento hacia su persona. No sabía observar, este hombre: de haberlo hecho, habría notado que los pajarillos lo consideraban un imbécil a quien, durante tantos años, habían sabido robarle el pan, sin que él pudiera capturar siquiera a uno solo de ellos."


Una burla exitosa (1926), Ítalo Svevo.


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9 comentarios:

Mafalda dijo...

...

La ironía como recompensa al que espera algo de los demás.

Si en el amor sucede, que no suceda con las migajas de cualquier tipo.

Te dire Ever, que yo no soy la madre Teresa de Calcuta en el amor... y tal vez en otras cosas tampoco.

Eso de pregonar dar sin esperar, es muy frecuente, y volteamos a mirarnos, y hasta en las acciones más "desinteresadas" esta la espera de recompensa.

Un saludete.

Mafalda

N. dijo...

bonito ejemplo de la interpretacion personal y el eterno malentendido. ¿seremos todos imbeciles? ¿no es eso lo que nos pasa todos los dias interpretando los actos de los otros con direcciones tendenciosas segun nuestra imaginación conveniente? Tal vez, ante alguna interpelacion quejosa del señor por la falta de reconocimiento de sus actos de "amor", los pajaritos hubieran respondido paranoicos "¿acaso nos estas tratando de ladrones?"
Besos

kurubeta dijo...

sVEVO, UN MAESTRO en el arte de la interpretación, más allá del bien y del mal, apenas desenmaskarando mezquinbdades ocultas bajo disfraces ke galantean nuestra vanidad de seres honestos y de una hechura moral únikas!

marichuy dijo...

Bueno Ever

Yo no soy -como dice Mafis-, ni remotamente la Madre Teresa. No obstante, quisiera creer que no todos los que dan algo lo hacer por vanidad, o por lavar un poco la mezquindad de su rostro. Al menos así lo quisiera creer.

Saludos

mariano skan dijo...

Ya le digo a Biber que no sacuda más el mantel repleto de miguitas en el jardín del patio, qué se creen, encima que uno lo hace con toda la onda los tipos por atrás te sacan el cuero y se mofan de uno, y nada que ver.

Muy bueno Ever.
saludos

e. r. dijo...

Hola a todos!
Para mí que esta fábula es un ejercicio de la ironía simplemente (lo de dar sinónimo de pedir, es algo complejo y que acierta muy particularmente el relato), imaginar a los pajaritos tan copaditos y luminosos como bestezuelas malintencionadas; lo cual nos hace pensar mucho en otros recibidores de siempre: indígenas, mendigos tullidos varios, europeos yonquis que viven del seguro social, etc.
Gracias por pasar!!!

Ojaral dijo...

E ese caso, Ever, mejor creer que los pajaritos están orgullosos de su astucia y no humillados por la dádiva de los otros.
Saludos!

e. r. dijo...

Hola Ojaral!
Muy buen punto ese. Precisamente...
Saludos

A dijo...

Yo creo que cada quien se envanece de su papel en esta historia, lo cual, la convierte no en una ironia, sino en un siceso de plenitud.

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Besos con la suya
A.