miércoles, 25 de agosto de 2010

Mi úlcera (según Michel Onfray)






El gastronterólogo es también proctólogo. Normal: es un especialista del orificio, tanto el de la deglución como el de la defecación. Lo igual y lo diferente, la entrada y la salida, la vida y la muerte, la sustancia y sus restos. Tengo en la boca una especie de aro de plástico que debo morder. En el fondo de la garganta, empiezo a sentir un entumecimiento: el efecto del gel anestesiante. El excipiente con sabor a frambuesa es repugnante, su consistencia, viscosa. El hombre con chaqueta blanca prepara una fibroscopía, la tercera de mi carrera.
La expresión "entubar" nunca tuvo mayor sentido y pertenencia. En el hueco de mi boca pasiva y paralizada, el especialista introduce con breves golpecitos bruscos un larguísimo tubo con un extremo luminoso. Siento como una serpiente cuyos anillos se atascan en mi garganta. El objeto desciende. Sigo su recorrido mentalmente: boca, úvula, garganta, tubo digestivo, boca del estómago, mucosas ácidas, duodeno. Con el ojo clavado en su endoscópio, el médico revisa, observa, invade el interior de mi cuerpo.
Los movimientos del tubo me provocan eructos, bolsas de aire que estallan. Eructor tras eructos interminables, que no puedo retener. Las lágrimas corren por mis mejillas. Estoy acostado. La saliva sale de mi boca y baja por el mentón. Siento náuseas, ganas de vomitar. Con una pinza fijada a la punta del tubo, el médico me hace una biopsia, una pequeña toma de mi carne podrida, averiada. Porción de úlcera. ¿Cáncer o no? El laboratorio dirá.
Luego, rápidamente, la serpiente abandona mi vientre, mi pecho, mi boca. Ahora está enrollada dentro de un recimiente con líquido desinfectante. Me dan papel para secarme todo lo que fluye: lágrimas, saliva, líquidos diversos. Sentado en el borde de esa cama de infortunio, miro, frente a mí, un gran cartel en forma de planisferio que representa la úlcera: purulencias como volcanes, abismos, agujeros, grietas, excrecencias. Carnes oscuras, manchadas, rojizas en el centro. Mezcla de sangre coagulada y tumores en acción. En el centro de mí, está acuando esa podredumbre que tendrá la última palabra, prefiguración de cadáver, antesala de la descomposición.
Con la receta en el bolsillo, la boca neutra, blanca, anestesiada, la garganta aún con el recuerdo de la serpiente que se debatía dentro de ella, vuelvo al exterior, a la vida que bulle. Afuera, todo resplandece, efervescente; dentro de mi cuerpo, la muerte avanza, audaz. Antes que el gusto a carne podrida en mi boca, está el sol del otoño. Carpe diem.



De "EL DESEO DE SER UN VOLCÁN".
Michel Onfray. Traducción de Silvia Kot.
Libros perfil 1999. Bs. As.




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7 comentarios:

Strika dijo...

Qué descripción más detallada. ¡Espero que nunca me hagan una fibroscopía!

Saludos

KuruPicho dijo...

a Onfray se lo ha acusado d superficial y de vendedor de libros para señoras ke se avergüenzan de hojear libros de autoayuda, pero este titulo Yo lo hojearia, es sobre Cioran:
• Michel Onfray , Cynismes. Michel Onfray , el cinismo. Portrait du philosophe en chien , Éditions Grasset, 2006 Retrato del filósofo como un perro, Ediciones Grasset, 2006

N. dijo...

Es enigmático que este muchacho utilice dos veces la palabra volcán: en el titulo de su libro, muy bueno y llamándonos a todos por nuestro deseo inconsciente de estallar, y en la visión de su úlcera. En fin, se ve que Ofray tiene deseos inconscientes de ser ULCERA!!! "El deseo de ser ulcera!" hehehe, es medio una ulcera con tanto enojo, ya hasta esta eruPCtando de tanto que se cree volcán!

Anónimo dijo...

Oye... he leído algo del pelmazo de Cioran. Se me hace que de autoayuda para esos anarcos trasnochados que lo recitan mientras piden caridad al gobierno de barcelona.

KuruPicho dijo...

Baje de scribd el textod e onfray y es flojito....en realidad cita 2 veces a cioran y depois nada..
Ano sin nombre, has leido "algo" del pelamzo de Cioran? eres un capo!!
yes cioran e spara pedirle caridad a la nada! jajajaj

KuruPicho dijo...

no existe anarkismo trasnochado, pues es la mejor posicion, la de la defensa del individuo contra als violencias ke kiere ejercer sobre ella el estado, la policia, el capitalismo, etc...Sí hay comunismos ultrapasados: trotskismo maoismos peronismos chavismos trasnochados: decir a la gente afiliate a mi ke yo satisfaré todos tus deseos pero afiliate es una sugerencia ke ya nadie en su sano juicio aceptaría ene l siglo XX!...

Anónimo dijo...

Huy!, no era para tanto recetario, chaval.
El humor, esa gran una cuenta pendiente de los argentinos...