sábado, 26 de septiembre de 2009

Sexto, de Juan Rodolfo Wilcock

"Sexto", de Juan Rodolfo Wilcock. Emecé, 1999



20/set.

El jueves 18 de este del mes, andaba necesitado de un texto que leer en el taller, pues como soy poco imaginativo para despertarles el duende a los chicos no encuentro mejor cosa que recurrir a un autor, a sus palabras, su modo de ver, etc. El tema era, muy poco originalmente, la primavera. Así que debía encontrar un texto que hable de tal.
Entonces llegó el día de de la clase y no había traído conmigo ningún texto (salgo de un empleucho para ir al taller), lo había olvidado, pobre de mí; completamente deprimido me senté en un banco de plaza, a pesar del frío y la llovizna imperantes, a fumar puchos, pues en casos así no sé bien qué hacer y fumo puchos.
El duende no se despertaba.
Me puse a hurgar en mi mochila y ¡ahí! ¡Ahí! Un libro de poemas. ¡Un libro de poemas!
Se trataba, en este caso, de "Sexto", de nuestro querido Juanro Wilcok.
Ya tenía mi duende.
Me puse a hojear entonces en busca de algo que diga sol, flores, alegría, amor, etc. Algo. Nada. Doncellas, erotismo, tristeza, noche, esas cosas que acostumbra la poesía, todo lo que encontré. Como el taller es un siquiátrico, no puedo darme el lujo de despertar erotomaniac@s y/o inducir al suicidio.
No puede garantizarse que los pacientes-asistentes al taller terminen violándose, matándose, o lo que sea. Pero no vale correr el riesgo.


El cabrón de Wilcock no sirve para la primavera
El libro está dividido en 5 partes. Empieza con un poema que hace de puente con "Los hermosos días", anterior a éste. El poema se llama Hae Puellae (¿mismidad de pueblo? ¿alguien sabe latín?).
Este es un poema para leer en voz alta: uno de aquellos para releer a lo largo de la vida (sic).
Escribió Carlos Mastronardi, poeta argentino, cuando salió un libro de W.:
"No es aventurado afirmar que la mitología y la jardinería son los ambientes del arte más frecuentados por Wilcock"
Hay que decir que pocas veces puede verse tanta animosidad. En todo caso, Mastronardi es un pesado aburrido, un carlos argentino daneri. Entonces W. escribe este poema que dedica a todos los mastronardis de la época, carentes de originalidad, copiones de las uropas. Tus putas musas son ajenas, les dice. Jódanse.
Como es muy difícil explicar un poema, he procedido a dibujarlo:




El resto de los poemas van de muerte, traición, amor vivido en agonía, jardines sombríos, el inclemente avance del tiempo, la noche, el sexo y cosas así por el estilo.
Es un libro hermoso y todo eso, pero por más que este servidor se afanó hojeándolo, y forzando interpretaciones, no había nada sobre la primavera.
¿Qué pasa con los poetas que no escriben sobre la primavera?
Es verdaderamente incompresible.
Como si el amor fuera más importante. Como si la soledad fuera más importante. Como si la tristeza fuera más importante. Como si las riñas fueran más importantes. ¡Como si...!


26/set.
La semana pasada escribí esto de arriba sobre "Sexto". No me acuerdo de qué iba lo que redacté y me da pereza releerlo. ¡Hay tanto que leer y más interesante!
Para ser sincero, tampoco me acuerdo mucho de los poemas. Entonces releo unas estrofas al azar:

¿Recuerdas, mi alma, ese árbol favorito?
Verdes eran las tardes a su lado;
míralo ahora en polvo transformado
por los relámpagos de tu delito.

¡Qué trágico! Pero claro, es una exageración, un chiste. Provocador.

¡Y se besaban en la boca, audaces!
Junto a mis libros, junto a mi retrato
celebraban su erótico contrato,
tal vez desnudos, y tal vez locuaces!

Ja, y se preocupa porque hablan. En fin, cada uno con lo suyo. Lo que se dice el sexo oral. Es verdaderamente novedoso el humor en la poesía de Wilcock. Y en una época seria, como cuando la publicó.
Y aquí un poema a una prostituta:

Recuerdo en la penumbra, oh mercenaria,
las dóciles diademas de amatistas
que en la alcoba de Venus Tributaria
ceñían tus efímeras conquistas.
Hondamente requiero, íntimamente,
tu piel inscripta por antiguos besos,
y aquella lasitud indiferente
que ornaba tus eróticos procesos.
(...)
¡En vano, y cuántas veces un amante
creyó verte desnuda bajo un velo
surgir ante el recinto rutilante
de un prostíbulo en llamas sobre el cielo!


Muy bello. Está un tanto enojado, parece, el Wilcock, pero permanece respetuoso. El último verso dice: ¡te creí ver, boludo de mí, en texto de tan excelsos poetas! Pues la poesía es engañosa, estafadora. Asoma una mujer, pero no simple mujer, sino que es mujer y más. Tipos como W., vivos picarones, no le cantan a una musa puta, sino a la puta musa. A la poesía, ya que vamos. A la poesía que se deja manosear y no discrimina con tal que paguen, incluso se entrega a él.
Este libro, "Sexto", está dedicado a todos los Mastronardi de la poesía argentina. Esos esos, que no hay más que decir.



(Estas fotos son de una primera edición)



15 comentarios:

Pedro Garcia Millan dijo...

ALERTA!

La estafa automotriz mas grande en el territorio Mexicano…

Para MAS informacion pinche:

http://expoauto.blogspot.com/

Gracias

e. r. dijo...

ok, paso por ahí...

Francisco dijo...

Gracias por la recomendación

mario skan dijo...

Ever: no sólo son muy buenos tus post sino que también los camentarios abarcan territorios inimaginados. Dentro de poco te escribe la gerente de puta madre de Avon cosméticos.
Pero ingresando al terreno que nos compete, el del generoso y amplio Wilcock, que pude leer en esas lecturas visagras que uno sabe que va a tener, por ejemplo, la sala de la biblioteca en la espera de un usuario. Creo que lo que dice Mastronardi no está tan alejado, jardines y mitología, lo que pasa que mister mastro lo dice con mala leche, burlón.

Mallea y Mastro no eran de la misma camada de aburridos?

Por otra parte, los poetas que no dedican nada a la primavera recibirán una crítica de otro poeta ( tipo 70 balcones y ninguna...), lo que a ellos les chupará un hué.

La foto indica que esa versión de sexto es longeva, y el dibujo para nada despreciable.

Wilcock, atrevido muchacho que escribía en italiano? no

qué escribió en argentino?


saludos EVer.

Marina dijo...

no soy una niña, pero se despertó mi duende.

Mafalda dijo...

...

Me ha entrado harta curiosidad de ir a tu taller literario.
¿Me podrías compartir tus secretos para despertar al duende?
¡Anda!, chance y me sale algo adecuado.

: )

Con lo que respecta a la poesía, debo decirte que soy en momentos en extremo ramanticona, Keats y sus odas me gustan mucho. Si hubieras tenido a la mano algo de él ese día 18 de septiembre, el duende despierto cobraría muchos textos.

Saludete para ti.

Mafalda

Andromeda dijo...

Hola, e.r., me hiciste reír con eso de que "Como el taller es un siquiátrico, no puedo darme el lujo de despertar erotomaniac@s y/o inducir al suicidio."
Despertar al duende debe ser una odisea...

Muy buena entrada y genial el dibujo, voy a buscar algo más de Wilcock, que me gustó lo que leí.

¡Un saludo!

N. dijo...

por que se llama sexto?
muy buena tu critica, cada vez mas entretenida. una cosa sobre la primavera, todos tus COMOS es lo que despierta la primavera, epoca del año predilecta por los suicidios estadisticos. se ve que a algunos que no son los mastronardi ven la primavera de un modo mas melancolico, las putas flores renacen y mi maldita depresion sigue floreciendo!!! en fin, a veces es mejor cuando el clima acompaña.
tus dibujos muy ilustrativos y bonitos.
beso

Richard dijo...

¡Hola Ever! Tengo que decirte que me gustaron esta línea ("No le cantan a una musa puta, sino la puta musa") y el dibujo más que la poesía de Wilcock, pero estas cosas suceden de vez en cuando con tus post. De todos modos, gracias por la entrada sobre Wilcock, un tipo de quien sólo he leído su prosa hasta ahora. ¡Saludos!

N. dijo...

QUE BONITO! QUE BONITO!

e. r. dijo...

de nada, Fracisco, gracias por pasar.

hola, mario
tenés completa razón en lo que se refiere a wilcock, pero supongo que esas son cosas para "notar" no para decir, pues bueno, no hay que hacerle, el mote de jardinero le va demasiado bien; aunque, claro, no puede resumirse completamente así.
es buena su poesía, sabés?
mastronardi es un pesado.
saludos

entonces vamos bien, marina
saludos

Hola, Mafalda!
saldrías bastante decepcionada, y además creo que la gente que está preferiría estar en cualquier otra parte. aunque cada tanto nos divertimos bastante.
saludos

Hola, andrómeda!
el dibujo me lo retocó (la coloración, que es lo mejor) la señorita N., que es una artista.
saludos

Hola, N!
Es porque es su sexto libro, si no me equivoco.
tengo en cuenta todo lo que decís, pero bueno, supongo que cada tanto viene bien una primavera florida y luminosa, y nada mas.
saludos

Hola, Richard!
Es toda una sorpresa la poesía de W. Es como varios autores él, pero sobre todo dos: poeta y prosista. Algo de su humor se filtra, pero no puede decirse completamente que sea el mismo. El estar en europa lo hizo un escritor más luminoso (corresponde a su època de prosista la europa).
saludos

Gracias, N!

N. dijo...

Yo prefiero las primaveras bien primaverales!!!! soy de las que regalan flores a las abuelas y le gustan las mariposas, aunque por estos lares cada vez se vean menos
besos


psts! gracias por lo de artista

e. r. dijo...

yo prefiero a N!

Abel dijo...

Evidentemente llego un poco tarde al post, pero como veo que lo de "Hae puellae" no te lo dijo nadie (hasta donde miré), te comento que significa "esas niñas".
En cuanto al nombre de "Sexto", sí, efectivamente es el sexto libro: "libro de poemas y canciones" (excelente), "Ensayos de poesía lírica", "Persecusión de las musas menores", "Paseo sentimental", "Los hermosos días" (a mí gusto, el mejor por lejos), y el que te ocupa en el post. No escribió -fuera de piezas sueltas en La Prensa- más poemas en castellano, luego de eso ya pasó a la prosa y en italiano.
Un saludo
Abel

e. r. dijo...

Hola, Abel!

Mejor tarde y eso que se dice.
Gracias por la traducción del título! Me acuerdo que intenté una traducción puramente sonora o algo así.
Gracias por pasar.
Salud!