jueves, 2 de octubre de 2008

Papel ligerísimo

Utilizo un papel ligerísimo para escribir. El papel es suave y silencioso, es inalterablemente silencioso. En él, ni siquiera dan ideas de sonido las palabras. Cuando leo lo que he escrito en él saboreo el silencio.

5 comentarios:

Vero dijo...

¡Hey! Me gustan los papeles mudos, que acompañan calladitos nomás.

Humberto dijo...

Vero, me parece que son mejores las biromes con puntas afelpadas...

Ojaral dijo...

Tiene suerte, mire. Yo usaba un cuaderno ordinario y una birome de tinta medio seca, casi había que rasgar el papel para que la tinta se adhiriera, y en el esfuerzo podía pasar que excretara un coágulo pastoso que me manchaba la mano y hacía un estropicio en el relato. Eso antes de la pc. Ahora escucho el ruidito de las teclas, que suenan como ratoncitos corriendo sobre el escritorio.
Saludos, don Ever.

P.D.: ¿no se estará quedando sordo, no?

e. r. dijo...

Están buenos los papelitos sordos, ¿como yo? Puede ser. Lo de los bolígrafos afelpados es una buena idea.
Pero este papel era especial. Tan ligero, tan ligero, que después de escribir, me lo fumé. Buenísimo.
Saludos

Anónimo dijo...

delicioso escribir para saborear lo que no se puede o quiere o debe escribir-se... algo que escuche por ahí... algo de eso sé que no cesa de no escribirse, ¿sera por eso que escribe intentando atrapar algo de lonoescrito que se escribe?
en fin, en los espacios entre palabras a veces se esconde lo mas interesante...NaLU